Reapertura del Club de Lectura de la Asociación Senior de la U.P.V.

pjoi7xkEl año pasado iniciamos un Club de Lectura de Novela Criminal abierto a todos aquellos miembros de la Asociación Senior que os apeteció conocer un poco el género negro y criminal. Comentamos la posibilidad de continuarlo el presente curso y me han comunicado que efectivamente una docena de vosotros ha decidido continuar con la experiencia. Quería agradeceros la confianza y que por supuesto podéis contar conmigo para llevarlo adelante un año más, El club está a vuestra disposición, insisto una vez más, sin que exija por parte de quien tenga interés la obligación de leer la novela seleccionada, ya que el objetivo no es solo disfrutar de la lectura y compartir opiniones, sino conocer el género y el autor y tener motivos para leerlo. Que nadie se abstenga de asistir por no haber tenido tiempo de leer la novela de ese mes.

El plan de lecturas inicial, sometido a las preferencias de los asistentes, es que se señalaba en la anterior entrada.

Nos quedamos con Raymond Chandler porque decidimos entretenernos con más lecturas de las programadas para cada sesión y escritores como Dasshiel Hammett o Raymond Chandler, que señalan el arranque de la novela de suspense americana, sustanciaron dos sesiones. Y eso teniendo en cuenta que nos saltamos a escritores como Burnett (La jungla de asfalto), Cain (El cartero siempre llama dos veces), MacDonald (Con el agua al cuello), o Thompson (1280 almas) y otros que orbitaron en la senda abierta por Hammett y Chandler.

loscrimenesdelobispo Durante el verano os envié un libro de Cornell Woolrich (Las garras de la noche), de seudónimo: William Irish, un escritor que ha inspirado películas de Hitchcock y de Truffaut, y al que incluso se le debe el término “negro” como calificativo del género; un volumen con los cuentos de Dashiell Hammett, (catalogado como un escritor duro y seco, para que vierais que no lo es tanto) y Los crímenes del obispo, del elegante escritor neoyorquino S.S. Van Dine, seudónimo de un crítico de arte: Willard Huntington Wright, y creador de uno de los más elegantes y ricos detectives clásicos: Philo Vance, (muy civilizado, desde luego)…

Espero que hayáis tenido tiempo de leerlos y disfrutarlos y que podamos comentarlos en nuestra sesión de reapertura.  Procuraré exponer lo que significa cada uno de estos escritores  en la trayectoria de la narrativa criminal americana. Creo que eso nos servirá como una buena introducción al próximo curso de nuestro Club. En adelante, seguiremos con el plan de lecturas que decidamos.

Os espero a todos pues el próximo miércoles 9 de noviembre.

 

 

 

Luis Valera

Reapertura del Club de Lectura del Jordi. Simenon: Maigret en Nueva York

simenon_georges__maigret_26__maigret_en_nueva_yorkDurante el curso pasado ha funcionado en el Instituto un Club de Lectura de Novela Criminal abierto a todos aquellos compañeros que quieran conocer un poco el género negro y criminal. El club está por tanto a vuestra disposición sin que exija por parte de quien tenga interés la obligación de leer la novela seleccionada, ya que el objetivo no es solo disfrutar de la lectura y compartir opiniones, sino conocer el género y el autor y tener motivos para leerlo.
El plan de lecturas inicial, sometido a las preferencias de los asistentes, es el que figura en la entrada anterior.
Sin embargo, no podía ser de otra manera, nos quedamos a mitad de programa porque decidimos entretenernos con más lecturas de las programadas  y escritores como Dasshiel Hammett o Raymond Chandler, que señalan el arranque de la novela de suspense americana, sustanciaron ellos solos varias sesiones. Y eso teniendo en cuenta que nos saltamos a escritores como Burnett (La jungla de asfalto), Cain (El cartero siempre llama dos veces), MacDonald (Con el agua al cuello), o Thompson (1280 almas) y otros que orbitaron en la senda abierta por Hammett y Chandler.
Además, llegados a final de curso, nos preguntamos: ¿qué ocurría entre tanto en Europa? ¿Es que las letras europeas no tenían nada nuevo que decir más allá de seguir inventando detectives extraordinarios y crímenes en la rectoría?
Pues lo cierto es que en Europa, en Bélgica, y ya antes de la IIª Guerra Mundial, había nacido un escritor de biografía turbia que es una verdadera bestia narrativa e incluso escribía muy bien… En realidad es el escritor que más novelas fue capaz de escribir y de vender de todos los escritores de tema policíaco o criminal, superando a auténticos monstruos como Conan Doyle e incluso a la mismísima Agatha Christie: me refería a George Simenon. Y nuestro último libro leído fue de Simenon: La cabeza de un hombre. Por eso, interrumpimos el club con Simenon, y lo empezaremos con Simenon.
Os repito los merecimientos de Simenon para figurar en la historia de la novela policíaca: 192 novelas firmadas por él y otras 30 bajo seudónimo, 550 millones de libros vendidos y traducidos a 50 idiomas… En éxito sólo le hacen sombra Shakespeare, Cervantes y los profetas de la Biblia. Pero no es el éxito el que nos obliga a leer a Simenon con particular interés, sino su condición de puente o tránsito entre el mundo narrativo de la novela de detectives clásica y el mundo narrativo de la novela policíaca europea contemporánea, y también su condición de réplica europea de la novela criminal americana realista que sus contemporáneos franceses -y me refiero al editor Gallimard, al director de la Serie Noir, Marcel Duhamel, y a gente de la talla de Jean Cocteau o André Gide- descubrieron y trasladaron a Europa bajo la etiqueta de “novela negra”.
El mundo que describe Simenon, antes, durante y después de la guerra, en sus tramas policiales no tiene ninguna envidia en cuanto a sordidez, ambientes criminales y realismo social al que retratan los escritores americanos (incluso les gana en muchas ocasiones). La diferencia estriba en que su protagonista es un orondo y no demasiado atractivo policía francés, Maigret, Un comisario lento, minucioso e intuitivo, que casi nunca perdona una comida y un vaso de vino, no un glamuroso detective de Los Ángeles… Pero hay que leerlo para saber de lo que estoy hablando.
Nuestra novela a leer será Maigret en Nueva York, porque como es breve nos permitirá reunirnos al final de este mismo mes de octubre: el jueves 27 a las 7,30 en la biblioteca del centro.Os envío, como siempre, una biografía del autor y la novela en formato epub, aunque podéis encontrar las obras de Simenon en cualquier biblioteca.
Hasta el próximo jueves 27 de octubre.

Manuel Vázquez Montalbán: Tatuaje

Por fin llegamos al ansiado Manuel Vázquez Montalbán, uno de los maestros del arte de
escribir y de un género, el criminal, que personalmente 9788408051312jamás creyó que se escribiera en serio en España. Pero una cosa es lo que uno cree, o cree creer, y otra lo que uno hace bien, mal que le pese, aunque estoy seguro que semejante cosa jamás le pesó a Montalbán. Aunque nunca estuvo en su intención ser uno, ni siquiera figurar en la nómina, de esos escritores de novela policíaca, criminal o negra. Y no lo digo yo, lo dice él mismo refiriéndose a su invención de Carvalho en 1972: “Era una época bastante difícil, ya que el franquismo parecía eterno y teníamos la impresión de que nada cambiaría. Como fruto de esta sensación escribí Yo maté a Kennedy. Aquella novela refleja un mundo irreal que venía de la empanada mental que vivíamos. Allí cabía todo: poemas, textos de vanguardia, influencia del cómic y del cine… Era un maremágnum que reflejaba la descomposición de la novela que creíamos que estábamos viviendo.”(Entrevista de Xavier Moret, en EL PAÍS del 19/2/1997.) A fin de cuentas, por entonces, la literatura española andaba liada con ese tema de las vanguardias artísticas y la censura franquista, perdida en el sinsentido de su ridícula existencia: “Yo maté a Kennedy tenía que publicarse en Seix Barral, pero la censura se mostró implacable. Carlos Barral me aconsejó que la llevara a Planeta, que tenían más mano con la censura. Así lo hice y el único cambio que me impusieron fue el de sustituir ‘cuerpo’ por ‘carne’ cuando hablaba de una señora estupenda.” (Entrevista por Xavier Moret, en EL PAÍS del 19/2/1997.)

Pero, por si quedan dudas, lo repite con la novela que vamos a leer y comentar en nuestro próximo club: Tatuaje, la segunda con el personaje pero en realidad la primera considerable como novela criminal: “A principios de los setenta vivíamos en una dictadura literaria: o escribías como Juan Benet o no eras nadie. A los jóvenes se les exigía que escribieran el Ulises. El resto eran subliteraturas. Un día, en plena euforia etílica con mi amigo José Batlló, nos burlábamos de la literatura de vanguardia y él me desafió a escribir una novela de guardias y ladrones. Acepté el reto y escribí Tatuaje en 15 días. La crítica la recibió fatal y me acusaron de lanzarme a un suicidio profesional, a una operación comercial. Hacer una novela de detectives en el rigor mortis de la cultura española de la época era horroroso. Para mí, sin embargo, era una novela experimental, ya que Carvalho no era un detective al uso. Vivía con una puta, quemaba libros, era ex comunista y ex agente de la CIA.” … “Yo maté a Kennedy no fue ningún éxito, ni Tatuaje…”(Entrevista de Xavier Moret, en EL PAÍS del 19/2/1997).

Por si no pecaba lo suficiente con todo ello (que le oí contar personalmente sin el más mínimo rubor), fue también  guionista de la película Tatuaje basada en la novela, dirigida en 1976 por Bigas Luna e interpretada por Carlos Ballesteros en el papel de Carvalho, Pilar Velázquez en el papel de Charo y Mónica Randall en el papel de Teresa Marsé.

De Manuel Vázquez Montalbán sólo puedo decir que ha sido para mí un maestro, uno de mis escritores favoritos más leídos y más respetados intelectualmente, y que de él he apreciado aún más que sus novelas, sus ensayos (como El escriba sentado, o Panfleto desde el planeta de los simios…) y sus experimentos literarios (como El Estrangulador de Boston o el Manifiesto subnormal), sin olvidar sus novelas disfrazadas de historia, como la Autobiografía del general Franco, y tantas otras cosas. Incluso le he perdonador su condición de culé y su desgraciada frase acerca de que el Barça era más que un club (tragedia que le ha perdido en los afectos de mucha gente)… Y jamás he podido creer la leyenda negra que se construyó en torno su muerte.

Creo que podemos leer las dos novelas, Yo maté a Kennedy y Tatuaje e incluso, si  encuentro, la homónima película, volver a ver a Mónica Randall en pleno imperio de su elegancia pese a la sucia mirada de Bigas Luna. Es decir, incluso podremos ver su versión cinematográfica.

Todo ello, el 23 de noviembre.